Montoya compareció en la Casa de Nariño junto al presidente Álvaro Uribe, la cúpula militar y los liberados, para explicar los pormenores de la llamada 'Operación Jaque'.
Según el jefe militar, el alto mando siguió desde Bogotá, minuto a minuto, el desarrollo de la acción.
Señaló que, a pesar de la limpieza de la operación, que llamó "jaque mate a las FARC", "fácilmente podríamos haber perdido doce vidas y un aparato (helicóptero) y hacer el ridículo".
"La operación la iniciamos el mes de junio" pasado, dijo Montoya sin precisar la fecha.
Limpia y sencilla
Tanto Montoya como el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y el comandante de las Fuerzas Militares, Freddy Padilla de León, resaltaron la "limpieza" y la "sencillez" de la operación e insistieron en la labor fundamental de la "inteligencia militar".
"Inflitramos a las FARC", y en particular a los grupos que mantenían a los secuestrados, dijo Montoya, "y los convencimos de que estaban hablando entre ellos mismos".
"Lo que teníamos que hacer era juntar los tres grupos (de secuestrados), que estaban distantes a unos 50 kilómetros y después moverlos hacia el norte, unos 150 kilómetros", explicó.