Ambos candidatos, que hoy participan en diferentes mítines en Indiana -el más reñido de los dos estados en juego este martes-, intervinieron en sendos programas televisivos de entrevistas, en los que quisieron marcar sus diferencias.
Obama, alentado por su triunfo por tan sólo siete votos en los reñidos caucus de la isla de Guam el sábado, intenta dejar atrás la controversia creada por su pastor espiritual, el reverendo Jeremiah Wrigth -que le ha creado problemas en las encuestas-, y tratar de recuperar la iniciativa para atraerse a la clase trabajadora blanca.
Este segmento demográfico está considerado clave en los comicios del martes y se inclina significativamente a favor de su rival, Hillary Clinton. Las encuestas indican que Obama cuenta con una ventaja de unos siete puntos porcentuales en Carolina del Norte y Clinton recorta una diferencia que hace poco era superior a los quince puntos.