Tras ser declarado culpable de cometer lesiones graves a un niño, los miembros del jurado condenaron a Mauldin a pagar una multa de 10.000 dólares.
Ana sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en su oreja izquierda, las mejillas, manos y hombros. También debió ser sometida a la amputación de parte de su oreja izquierda.
"Sus acciones no tienen disculpa y odio el día en que salga libre y se le permita continuar su vida mientras Ana continúa sufriendo", dijo la mujer a Mauldin, quien podría salir en libertad condicional tras cumplir la mitad de la sentencia.
Sam Cammack, abogado de Mauldin, lamentó que la condena de cárcel no permitirá que su cliente pueda someterse a tratamiento para curar sus presuntos problemas mentales.
"No recibirá la terapia que necesita. No la va a conseguir en prisión", manifestó.