En Virginia, un estado que en noviembre del año pasado votó por un presidente demócrata, Barack Obama, por primera vez desde 1964, el candidato republicano, Bob McDonnell, aparece como claro favorito frente a su contendiente Creigh Deeds.
En Nueva Jersey, el actual gobernador demócrata, John Corzine, mantiene una pelea tan reñida con su rival republicano, Chris Christie, que a sólo horas del cierre de las urnas resulta difícil emitir pronósticos sobre quién será el ganador.
Además, instó al Comité Nacional Demócrata y a la agrupación Organizing for America, que lo ayudó a llegar al poder, a la movilización de votantes.
Importante valor
De ahí que los analistas insistan en que una doble derrota demócrata tendría un importante y negativo valor simbólico para su Presidencia.
"Si los republicanos ganan en ambos estados tratarán de crear dudas sobre la fortaleza política de Obama", dijo a Efe Thomas Schwartz, de la Universidad Vanderbilt en Tennessee.
Pero aun así, Schwartz cree que el hecho de que el presidente se haya desplazado a ese estado en varias ocasiones permitirá a la oposición presentar una potencial derrota como un fracaso personal de Obama. John Portman, la Universidad de Virginia, subrayó, además, que el previsible ganador en Virginia, el republicano McDonnell, es muy conservador.
"Virginia no sólo va a girar a la derecha sino muy a la derecha", dijo Portman, quien explicó que los previsibles resultados en un estado que votó demócrata hace tan sólo un año podrían repetirse en otros estados del país en las legislativas del año que viene.
Sin exageraciones
Asesores próximos a Obama aconsejaron no sacar las cosas de quicio: "Los resultados de este tipo de elecciones suelen exagerarse", afirmó hoy David Plouffe, director de la campaña electoral de Obama en declaraciones a la cadena de televisión NBC.
"Estas son elecciones locales. Hay mucho camino que recorrer entre ahora y noviembre próximo", añadió Plouffe, en referencia a los comicios al Congreso de finales de 2010. Distintos se ven los toros desde el otro lado de la barrera.
Otras elecciones
Más allá de Virginia y Nueva Jersey hoy se eligen también legisladores en Nueva York y California para cubrir dos vacantes en el Congreso, así como alcaldes en Nueva York, Atlanta, Houston, Boston, Detroit y Pittsburgh.
Además, Maine realiza un referéndum sobre la ley a favor del matrimonio gay aprobada en mayo y Ohio celebra una consulta para ver si permite los casinos en el estado.
Nueva York
De todas esas contiendas, existe consenso en que la más interesante es la del distrito electoral 23 de Nueva York, un recóndito y rural enclave al norte del estado que ha cobrado un inesperado protagonismo.
El distrito se ha convertido en símbolo de la lucha interna en el Partido Republicano entre el ala más derechista y los miembros más centristas.
La primera batalla la ganó el núcleo duro, que forzó la retirada de la republicana moderada Dede Scozzafava, quien tiró la toalla el sábado ante el empuje del independiente Doug Hoffman, respaldado por los conservadores del partido.
Miembros más derechistas
La Casa Blanca sugirió el lunes que lo ocurrido demuestra que los miembros más derechistas se están haciendo con el control del Partido Republicano y eso afectará las elecciones de 2010.
"Este es un modelo de lo que veremos en todo el país", afirmó el lunes el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.