La celebración con fuegos artificiales, divertidas supersticiones o el momento de las 12 campanadas marcan la diferencia entre las distintas culturas latinas, que tratan de mantener y fomentar sus costumbres para que se mantengan entre sus futuras generaciones.
Para los latinos que residen en Miami, por ejemplo, son muy típicas las reuniones en la playa el 31 de diciembre y el 6 de enero, especialmente entre la gente más joven. El día de fin de año, se hacen parrandas en las que cada uno va vestido de un color de acuerdo a lo que espera para el nuevo año.
En el momento de las 12 campanadas, los chilenos y los brasileros se deciden por acompañarlas con lentejas, mientras que tanto peruanos como colombianos optan por las tradicionales uvas. Lo que no falta en muchos de los casos es el brindis con champán tras las 12 de la noche. Una tradición extendida entre todos ellos es la celebración con fuegos artificiales para recibir al Año Nuevo.
Sin duda, el fin de año es un momento festivo en todo el mundo, y los niños pueden participar de cada una de las costumbres, habitualmente ligadas a supersticiones que varían de un país a otro.
Los brasileros, por su parte, reciben el Año Nuevo de blanco, y hay quienes disfrutan de esta jornada en la playa siguiendo tradiciones africanas, como ofrecer presentes a la diosa del mar. Es obligada la cena con la familia, aunque también se incorporan los amigos.
A las 12 en punto, en Brasil se conjugan toda una serie de tradiciones: las uvas o las lentejas junto a las 12 campanadas, saltar 7 olas en el mar o tirar semillas de espaldas al mar para llamar a la buena suerte. Luego, todos acuden a contemplar los fuegos artificiales. El año comienza con deseos y grandes promesas personales que se repiten cada año (comer mejor, dejar de fumar, hacer ejercicio
)
Mientras, los cubanos, en Fin de Año, comparten mesa con la familia y los amigos en torno a los platos típicos, como el cerdo asado (puerco) arroz moro y tostones y yuca con mojo. Para ellos, no hay celebración junto a las doce campanadas (no las acompañan ni con uvas, ni con lentejas ) pero lo que no perdonan son los fuegos artificiales y la salida nocturna para celebrar la entrada del Año Nuevo.