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Grupos de DDHH anuncian manifestaciones
William Earl Lynd será el primer ejecutado tras suspensión de moratoria a pena de muerte
Pena de muerte
El 16 de abril el Supremo rechazó la demanda judicial contra las ejecuciones por inyección letal. (AP)
6/5/2008 | Redacción starMediaImprimirEnviar
William Earl Lynd se convertirá en el primer preso ejecutado en Estados Unidos desde que el Tribunal Supremo suspendiese el pasado mes de abril la moratoria 'de facto' que regía en la aplicación de la pena de muerte.

Lynd recibirá la inyección letal en una prisión de Jackson, en el centro del Estado de Georgia, a las 19:00 horas locales. Los grupos opuestos a la pena de muerte han anunciado manifestaciones en cinco ciudades de Georgia y en el exterior de la cárcel a la hora misma de la ejecución.

El hombre fue condenado a muerte por el asesinato de su novia Ginger Moore, a la que disparó tres veces en la cabeza y en la cara en diciembre de 1988 y enterró posteriormente en una fosa de poca profundidad cerca de Tifton, en el sur de Georgia.

Poco después, mientras conducía por Ohio, presuntamente disparó y asesinó a otra mujer, pero no ha sido declarado culpable de este segundo crimen, según la oficina del fiscal del Estado.

Recurso ante el Tribunal Supremo
Los abogados de Lynd han recurrido al Tribunal Supremo del Estado para que suspenda la ejecución, con el argumento de que los expertos que describieron el escenario del crimen ante el tribunal exageraron lo que habían visto.

No se espera que el Supremo tome ninguna decisión antes de esta tarde, según la portavoz del tribunal, Jane Hansen.

Según Laura Moye, de Amnistía Internacional, si los expertos hubieran hecho un informe más ajustado sobre el lugar del crimen Lynd seguramente no hubiera sido condenado a muerte por los delitos de asesinato agravado y secuestro, que están castigados en Georgia con la pena capital. Asimismo, no descartó que se presente una apelación ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Ejecuciones en Estados Unidos
Si su ejecución sigue adelante, Lynd se convertirá en la primera persona muerta a manos del Estado desde que el pasado 16 de abril el Supremo de Estados Unidos rechazara una demanda judicial contra las ejecuciones por inyección letal, que según los grupos contrarios a la pena de muerte causan un sufrimiento innecesario. Desde el 25 de septiembre del año pasado regía una moratoria a la pena de muerte a la espera de una decisión sobre esta demanda, presentada por dos condenados a muerte en Kentucky.

Con la próxima muerte ya serán 1.100 las personas ejecutadas desde que el Tribunal Supremo levantase en 1976 la prohibición temporal de la pena capital. En este tiempo, Texas ha registrado el mayor número de ejecuciones, 405, seguida de Virginia, con 98. El año pasado fueron ejecutadas 42 personas en Estados Unidos, el número más bajo desde 1994, cuando murieron 31. En todo caso, la cifra hubiera sido evidentemente más alta de no haber sido por la moratoria.



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