Uno de los métodos prohibidos en el proyecto sobre autorización para las labores de inteligencia es el de asfixia simulada (waterboarding), que ha sido criticado por legisladores demócratas y grupos de defensa de los derechos humanos.
El Congreso envió el proyecto al presidente Bush pese a que éste anunció en reiteradas ocasiones que lo vetaría si incluía limitaciones.
"El presidente vetará mañana el proyecto de autorización de inteligencia", señaló el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto. Fuentes legislativas indicaron que los partidarios del proyecto no contarían con los votos suficientes para desautorizar el veto presidencial.
Un acto vergonzoso
"El veto del presidente Bush será uno de los actos más vergonzosos de su presidencia", afirmó el senador Edward Kennedy, uno de los promotores del proyecto.
"El uso de la tortura no es solamente ilegal sino que también una malta técnica que logra resultados poco fiables, puede perjudicar otros esfuerzos para conseguir información, e inducir a que (el interrogado) diga lo que quiere escuchar el interrogador", agregó.