La iniciativa, que financia y dicta las políticas de las agencias de inteligencia, fue aprobada en la cámara baja con 222 votos a favor y 199 en contra.
La Casa Blanca ha dejado claro que el presidente George W.
Tampoco apoya la idea de que el Congreso tenga un mayor poder de escrutinio en los programas de inteligencia.
Limitar los métodos de los interrogatorios
La iniciativa limita los métodos que utilizan los interrogadores, tanto civiles como militares, a sólo las 19 técnicas incluidas en un manual del Ejército.
El director de la CIA, Michael Hayden, cuestionó la semana pasada la legalidad de la asfixia simulada en el marco de las normas actuales.
Mientras, el secretario de Justicia, Michael Mukasey, dijo a los congresistas que el Departamento de Justicia no abrirá una investigación sobre el uso de la asfixia simulada, pues considera que cuando fue utilizada no violaba ninguna ley.
Asociaciones de DDHH agradecen la decisión
La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) aplaudió la votación en el Senado, al estimar que "la asfixia simulada es y siempre será ilegal".
Ante la amenaza del veto, Jennifer Daskal, abogada de HRW, señaló en un comunicado que "el presidente necesita escuchar al Congreso y sacar a USA del negocio de la tortura de una vez por todas".
nterrogatorios sospechosos
Bush dijo en una orden ejecutiva de julio de 2007 que los interrogatorios y detenciones secretas de la CIA se realizan con apego a la ley.
No obstante, esa orden ejecutiva no precisó si los servicios de inteligencia podrían o no recurrir a la asfixia simulada u otros métodos de coerción en los interrogatorios de detenidos.
La Convención de Ginebra de 1949 prohíbe el uso de la tortura contra los prisioneros de guerra, pero Estados Unidos ha declarado a los presuntos terroristas detenidos en su base naval de Guantánamo como "combatientes enemigos".