El general William Caldwell, portavoz de la coalición liderada por Estados Unidos en Irak, y la embajada estadounidense en Bagdad "han expresado sus inquietudes, y la atención del presidente está ahora en salir adelante", dijo el portavoz Scott Stanzel.
Stanzel recordó que "el personal del primer ministro, Nuri Al Maliki, ya ha expresado su decepción por esas imágenes, así que creo que podemos dejarlo ahí".
El Gobierno iraquí ha afirmado que se ha detenido al autor de la polémica filmación, al que sólo ha identificado como "un responsable que supervisó la ejecución".
Portavoz en Irak critica procedimiento ejecución Sadam Husein
El portavoz de las fuerzas de USA en Irak, William Caldwell, criticó este miércoles los procedimientos de la ejecución del ex presidente iraquí, Sadam Husein, y negó cualquier vinculación de USA con los sucesos que ocurrieron durante el ahorcamiento.
El responsable aclaró en una rueda de prensa celebrada en Bagdad que "si Sadam llega a estar en nuestras manos habríamos actuado de otra forma, distinta a la del gobierno iraquí".
Caldwell explicó que las fuerzas estadounidenses en Irak se enteraron de la decisión de la ejecución de Sadam a través del gobierno iraquí que les pidió trasladarlo a un centro de detención iraquí y traspasar su custodia a las fuerzas iraquíes.
Trato de respeto
El general norteamericano afirmó que un grupo de soldados le aseguró que Sadam fue tratado con respeto antes de ser entregado a las fuerzas iraquíes y añadió que el ex presidente agradeció a los soldados que le custodiaban por el buen trato que le habían dispensado.
Caldwell dijo que las fuerzas estadounidenses no registraron el lugar donde se efectuó la ejecución porque consideraban que este asunto no era de su competencia.
El portavoz militar adelantó que después de la ejecución las autoridades iraquíes pidieron a las fuerzas estadounidenses trasladar el cadáver de Sadam a Tikrit, junto a unas personas que vinieron a recibir su cuerpo.
Se mostró preocupado
Sobre las repercusiones de esta ejecución, Caldwell mostró su preocupación y dijo que temían una escalada de la violencia en el mismo día del ahorcamiento de Sadam.
"Pusimos en alerta máxima nuestros dispositivos de seguridad en las "zonas calientes" y duplicamos el número de efectivos en varios barrios de Bagdad", informó Caldewell.
En lo que concierne las pérdidas del ejército estadounidense en Irak, el portavoz militar dijo que 800 soldados murieron durante el 2006.