En un artículo de primera plana, el diario señaló que, en su campaña de persuasión, el Pentágono ha infiltrado en la radio y televisión a militares jubilados, que por su experiencia tienen vasta "autoridad" para opinar sobre asuntos de defensa y seguridad nacional tras los atentados de 2001.
Tras realizar entrevistas y un análisis de archivos oficiales, el diario afirma que el Gobierno del presidente George W.
Bush "ha utilizado su control del acceso y la información para transformar a los analistas en una especie de caballo de Troya en los medios, un instrumento para moldear la cobertura mediática de la lucha antiterrorista".
Accesos privilegiados
Sin embargo, detrás de la apariencia de objetividad, lo que el Departamento de Defensa ha querido con estos métodos es "generar cobertura noticiosa favorable a la gestión del Gobierno en tiempos de guerra", agregó el rotativo.