Ambos se mostraron de acuerdo con que esas negociaciones deben incluir "un horizonte general de tiempo" para el logro de ciertas metas, como el control de la seguridad por parte iraquí de ciudades y provincias y "nuevas reducciones de las fuerzas de combate estadounidenses", explicó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, en un comunicado.
Esas metas "se basarán en que continúe la mejora de las condiciones sobre el terreno y no en una fecha arbitraria para la retirada" de las tropas, insistió Perino.
La Casa Blanca se niega a fijar fechas concretas para la salida de los soldados y asegura que cualquier decisión se adoptará de acuerdo con las recomendaciones de los mandos militares y las condiciones sobre el terreno.