La apertura de las embajadas árabes en Irak y la cancelación de la deuda iraquí, valorada en unos 40.000 millones de dólares, centraron la reunión que Rice mantuvo este lunes en Bahrein con sus homólogos del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), según los medios de comunicación de la región.
También acudió, por primera vez, el ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hoshiyar Zebari, y Rice dijo en la capital bahrainí, Manama, que los participantes aceptaron que Irak esté representando en las reuniones "consultivas" que esos países mantendrán en el futuro.
El ministro iraquí también dijo que varios países árabes se han comprometido a reabrir sus embajadas en Bagdad, tras insistir en que "la situación en Irak ha mejorado mucho".
Los participantes en la reunión firmaron un comunicado, bajo el nombre de 'Declaración de Manama', en el que se comprometen a "proseguir la coordinación y las consultas" entre ellos "en favor de la estabilidad en Oriente Medio".
Legaciones diplomáticas
En ese comunicado no aparece, sin embargo, ningún compromiso claro de los estados árabes representados en la reunión a reabrir sus legaciones diplomáticas en la capital iraquí.
Esos países, todos gobernados por regímenes suníes, habían exigido repetidamente que el gobierno de Al Maliki, controlado por los chiíes, se esfuerce por la reconciliación nacional, y que la minoría suní -que gobernaba en Irak hasta el derrocamiento del régimen de Sadam Husein, en 2003-, tenga un papel activo en el proceso político.
Aún así, varias autoridades kuwaitíes y bahrainíes han apoyado entre el domingo y este lunes las declaraciones hechas el domingo por Condoleezza Rice en Bagdad respecto a la mejora de la seguridad en Irak, y han subrayado la importancia de actuar para reintegrar a ese país en la comunidad árabe e internacional.
El ministro kuwaití de Asuntos Exteriores, jeque Mohamad Sabah al Salem Al Sabah, ha afirmado, además, que su país abrirá una embajada en la capital iraquí, por primera vez desde agosto de 1990, cuando el Ejército de Sadam Husein ocupó Kuwait durante seis meses.
Edificio adecuado
El jeque Mohamad explicó que Kuwait busca un edificio adecuado para la legación diplomática de su país en la protegida 'zona verde', y espera que el Gobierno de Al Maliki "nombre a su embajador en Kuwait".
Arabia Saudí y Bahrein habían anunciado también su intención de reabrir sus embajadas en Irak, aunque no lo han hecho hasta ahora bajo el pretexto de la falta de seguridad en Irak.
En la conferencia de Manama fueron examinados también otros asuntos como la forma de apoyar la negociación entre Israel y los palestinos "moderados", y de ayudar a una solución adecuada de la crisis libanesa, a través de acelerar la elección de un presidente de ese país.
Crisis libanesa
La jefa de la diplomacia estadounidense declaró, antes de desplazarse esta tarde a Kuwait, que la crisis libanesa será tratada, asimismo, al margen de la reunión ministerial que los vecinos de Irak celebrarán mañana en ese emirato.
A la conferencia de Kuwait acudirán los titulares de Exteriores de los vecinos de Irak -Arabia Saudí, Kuwait, Irán, Turquía, Siria y Jordania-, además de Egipto y Bahrein, y representantes del grupo de los Ocho, G8, del CCG y de la Liga Árabe.
Tanto Rice como el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manushehr Mottaki, han descartado una reunión directa entre ellos en Kuwait.