Ese fue uno de los capítulos de una intervención militar iniciada tres semanas antes para derribar a un Gobierno de Husein que, según el el Ejecutivo, promovía el terrorismo y fabricaba armas de destrucción masiva.
Un final lejano
Cinco años después, y con más de 4.000 soldados estadounidenses muertos, el fin de esa intervención no se ve muy cercano. El hombre que debía sustituir en el poder a Husein, el actual primer ministro Nuri al-Maliki, no tiene más poder que Muqtada al-Sadr, el líder de las milicias que combaten la ocupación, afirma el analista militar teniente coronel Rick Francona, en un articulo escrito para la cadena de televisión CNBC.
"No hemos visto ninguna luz al final del túnel. La botella de champaña ha sido puesta otra vez en la nevera", señaló ante el Comité de Servicios Armados del Senado. "El progreso, aunque es real, también es frágil y reversible", advirtió.
Una pausa de 45 días
Con el fin de no poner en peligro los avances logrados con un aumento de tropas el año pasado, Petraeus informó de que recomendaría una pausa de 45 días en julio en la retirada de tropas.
Después de esa pausa dijo que evaluaría las condiciones en el terreno para determinar si es necesario un aumento del despliegue militar. Estados Unidos mantiene en estos momentos alrededor de 160.000 soldados en Irak.
Según los planes anunciados el año pasado, el Pentágono debería retirar cinco brigadas de combate (unos 20.000 hombres) para mediados de julio, con lo que se volvería al nivel de unos 140.000 existente antes del aumento de enero del año pasado.
100.000 soldados en Irak
Según fuentes militares, cualesquiera sean los cálculos en Irak habrá más de 100.000 soldados estadounidenses este año y comienzos del próximo, cuando Bush abandone la Casa Blanca y deje el destino de la guerra en quien le suceda.
Si fuera por los demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, uno de los cuales podría ser ese sucesor, la retirada militar de Iraq debería comenzar muy pronto Petraeus y el embajador de USA en Bagdad, Ryan Crocker, comparecieron ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado y el de Relaciones Exteriores, de los cuales forman parte Obama y Clinton, así como John McCain, el candidato republicano partidario de mantener la presencia bélica de USA en ese país.
McCain desea mantener las tropas
En su intervención, McCain sostuvo que "el aumento de la seguridad ha llevado a una oportunidad más amplia de solución política en Irak".
Además, insistió en que USA debe mantener su compromiso y su presencia militar en Irak porque "una guerra civil podría descender a un genocidio" con repercusiones en todo Oriente Medio y la región del Golfo.
Sin embargo, la senadora Clinton discrepó con esas afirmaciones. "Es irresponsable que continuemos con una política que no ha dado los resultados prometidos una y otra vez, a un costo tremendo para nuestra seguridad nacional, y para los hombres y mujeres que visten el uniforme militar de Estados Unidos", dijo la senadora por Nueva York.
Hillary pide la retirada
Clinton agregó que "ha llegado el momento de iniciar un proceso ordenado de retirada" de las tropas, con el objetivo de empezar la "reconstitución" de la fuerza militar estadounidense.
Obama, por su parte, manifestó que USA debería establecer un programa para la retirada y ejercer presión sobre las autoridades iraquíes para que logren la paz en el país.
"La presión, de forma mesurada, incluye un programa para la retirada", señaló el senador de Illinois. "Nadie está pidiendo un repliegue precipitado, pero sí creo que tiene que haber una presión mesurada pero creciente", agregó.