El ofrecimiento, anunciado por el Ministerio de Petróleo, supone un trascendental giro en la política del actual Ejecutivo, y se produce 36 años después de que el antiguo régimen baazista nacionalizara la industria petrolífera, en junio de 1972.
El Gobierno, en un comunicado inesperado, invitó este lunes a una treintena de compañías -incluida la hispano-argentina Repsol YPF- a competir para ofrecer soluciones al descenso de la productividad en seis yacimientos de petróleo y dos de gas en distintos puntos del país.
Sólo "asistencia técnica"
En todo momento el Gobierno ha subrayado que se trata de "asistencia técnica" y que las empresas extranjeras no participarán en la extracción.
La lista incluye los campos de Rumeila, Qurna y Kirkuk, en el pasado los más ricos de Irak y que actualmente presentan una producción en constante descenso debido a la falta de mantenimiento y a la obsoleta tecnología que emplean.