Justicia y libertad
"Pese a todos los rumores, insinuaciones y todo tipo de temores, estos comicios serán libres, justos, transparentes y pacíficos", prometió el mandatario, quien usurpó el poder con un golpe de Estado en 1999.
El opositor Partido Popular de Pakistán (PPP) de la asesinada ex primera ministra Benazir Bhutto, así como la Liga Musulmana de Nawaz Sharif han amenazado con protestas si se produce, como esperan, un fraude electoral.
Reputación en juego
Musharraf admitió que Pakistán se juega su reputación en las elecciones del próximo 18 de febrero y garantizó que serán democráticas, aunque se celebran en un contexto de violencia y constantes atentados.
Con el fin de garantizar la seguridad durante las elecciones, miles de soldados adicionales patrullan las calles de las principales ciudades desde el martes pasado.
Último mitin
El PPP, principal movimiento de la oposición, celebró este jueves en la ciudad de Faisalabad, en la provincia de Punjab, centro de Pakistán, su último gran mitin antes de las elecciones legislativas y provinciales del próximo lunes.
La campaña proselitista en Faisalabad, encabezada por Asif Ali Zardari, viudo de Bhutto, coincide con un sondeo que muestra que la popularidad de Musharraf sigue en picada, pues 75 por ciento de los paquistaníes lo consideran un obstáculo para la estabilidad.