El cortejo fúnebre partió a primera hora de la tarde de su residencia familiar en la localidad de Naudero.
En su camino, el cortejo pasó por una vía férrea en la que se podía ver un tren de pasajeros que había sido incendiado. Los partidarios de Bhutto se echaron a las calles en distintas ciudades del país, enfrentándose con las fuerzas del orden, provocando destrozos e incendiando instalaciones públicas y privadas. Al menos diez personas han muerto en estos disturbios.
Los seguidores de Bhutto llegaron hasta el mausoleo a bordo de tractores, autobuses, coches y jeeps y formaron por sí mismos cientos de hileras para rezar. Asimismo, muchos de ellos corearon eslóganes contra el partido pro gubernamental y en memoria de la ex primera ministra.
El marido de Bhutto, Asif Ali Zardari, y sus tres hijos llegaron desde Dubai --donde Zardari vive exiliado-- para asistir al funeral, según Dhoki.
Continúan los disturbios por todo el país
Entretanto, continúan los disturbios en todo el país. Una turba saqueó hoy al menos tres bancos y los prendió fuego, además de iniciar un tiroteo con la Policía que dejó tres agentes heridos, según fuentes policiales.
Unas 7.000 en la ciudd central de Multan saquearon siete bancos y una gasolinera y lanzaron piedras contra la Policía, que respondió con gases lacrimógenos. Mientras, en Islamabad, unos cien manifestantes quemaron neumáticos en un barrio comercial de la ciudad.
Las autoridades han autorizado a las fuerzas paramilitares 'luz verde' para disparar contra los alborotadores con el fin de evitar que provoquen daños en propiedades privadas en el sur del país, según anunció el portavoz de esta fuerza, mayor Asad Ali. "Tenemos orden de disparar a la vista", afirmó. Además, el Ejército está en alerta en cuatro ciudades de Sindh como medida de precaución, según el portavoz militar, general Waheed Arshad.