Denuncian que nueva ley los "criminaliza"
Marcha histórica de inmigrantes en USA demandan cambios en la reforma
Frente al Senado de USA, miles de inmigrantes exigieron sus derechos. (AFP)
8/3/2006 | EFEImprimirEnviar
Miles de personas protestaron contra las propuestas antiinmigrantes en Estados Unidos que criminalizan a los inmigrantes y demandaron una reforma integral que permita legalizar la situación de 11 millones de indocumentados.

"Todos somos seres humanos y necesitamos respeto, pagamos impuestos y valemos igual que otra persona", dijo la mexicana Angeles Plácido, que ondeaba con otros inmigrantes latinos una bandera de su país, durante el acto realizado frente al Capitolio.

"También pagamos impuestos, valemos igual que otra persona. Queremos una amnistía total, no somos sinvergüenzas ni criminales", dijo por su parte Juan Rivera.

Durante la marcha, profesionales y religiosos que prestan ayuda a indocumentados expresaron su disposición de llevar a cabo actos de desobediencia civil por el proyecto de ley HR 4437, que considera como criminal al indocumentado y sanciona a quienes les presten
ayuda.

La iniciativa, aprobada en diciembre pasado por la Cámara de Representantes, amplía la definición de contrabando de indocumentados que puede incluir como presuntos cómplices a familiares, empleadores, religiosos y defensores de los inmigrantes.

Rechazo a la reforma migratoria
La propuesta, creada por legisladores republicanos, busca además la construcción de un muro en la frontera con México y que la policía actúe como agente de inmigración, lo cual impediría que inmigrantes denuncien un robo o violencia doméstica por temor a ser deportados.

El Senado analiza esa y otras propuestas sobre reformas al sistema de inmigración para redactar una iniciativa final prevista para fines de marzo.

"Creo que si hay que ir a la cárcel por un ser humano lo vamos a hacer", dijo el sacerdote católico José Eugenio Hoyos, quien junto con líderes de otros credos religiosos prometieron esfuerzos conjuntos por una reforma migratoria integral.

Con pancartas con leyendas como 'Reforma ahora', 'Legalización' y 'Fui forastero y me recibiste', miles de residentes de la capital y áreas suburbanas se concentraron en el Capitolio en vísperas de la reanudación del debate de la reforma migratoria en el Comité Judicial del Senado.

Reforma afectaría a los que ya tienen papeles
"La iniciativa de ley de la Cámara de Representantes no sólo afecta a los indocumentados sino a también a los ciudadanos porque también a ellos los penaliza", dijo el director del Consejo de Agencias Latinas de Washington, Eugenio Arene.

Durante la manifestación participaron menores de edad con camisetas con la leyenda: "No somos criminales".

"Esto es una injusticia, los hispanos tenemos que tener leyes (que nos favorezcan), porque nos puede dar un futuro a los niños", señaló la menor hondureña Marylin Lemus, de nueve años.

"Queremos justicia. No somos delincuentes", indicó José Mendéz, de nueve años.

La legisladora por Maryland, Ana Sol Gutiérrez, de origen salvadoreño, dijo que "parece que nos hemos despertado. Tiene que terminar esa apatía y falta de participación".

"Es importante que ahora continuemos con llamadas y correos electrónicos al Senado. Pero éste es un primer paso", puntualizó.

El activista Ricardo Juárez, de la organización Mexicanos sin Fronteras, manifestó que "la clase política de Washington ha cometido un error al querer criminalizar a un ser humano".

Por su parte, el director del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), Saúl Solórzano, que calculó en 35 mil la asistencia, dijo que "esta marcha es histórica porque la comunidad
latina inmigrante está manifestándose en un momento crucial por una
reforma de inmigración".

El Senado, con el debate abierto
El Senado debate una reforma migratoria que incluye un plan bipartidista de legalización de indocumentados del senador demócrata Edward Kennedy y su colega republicano John McCain, que respaldan líderes religiosos, empresariales y sindicales.

La Casa Blanca y líderes republicanos que controlan el Senado apoyan un programa de trabajadores temporales sin la opción de una legalización ni reunificación familiar, lo cual rechazan al considerarlo como una "amnistía".

Poco antes de la marcha, abogados, médicos, trabajadores sociales, profesores, enfermeras, estudiantes y religiosos, con esposas en las manos, advirtieron que realizarán actos de desobediencia civil en caso de que el Congreso apruebe el proyecto HR 4437.

El legislador demócrata Raúl Grijalva dijo durante la protesta que "soy hijo de un bracero que vino a este país a trabajar y a sostener a su familia", al destacar que la contribución económica del inmigrante este país "no es un acto criminal".

En un comunicado, la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que "debemos oponernos a medidas draconianas e inhumanas que buscan dividir a las familias y criminalizar a las iglesias y defensores de los inmigrantes".



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