El diario 'The Washington Times' aseguró que aunque la Casa Blanca insiste para que el documento sea enviado y firmado cuanto antes por el presidente George W. Bush, los republicanos se resisten al llamado, convencidos de que puede generarles votos.
Según el diario, por esa razón, los republicanos quieren que la firma tenga lugar en una ceremonia pública días antes de las elecciones de medio término del próximo 7 de noviembre.
"Es una cuestión de tiempos.
Insistió en que es un asunto de tiempo también para que "quienes quieren aprovechar de la oportunidad de enviar mensajes puedan hacerlo, y la Casa Blanca está consciente de ello".
Firma cuanto antes
Un funcionario de la Casa Blanca, citado por el diario y que guardó el anonimato, indicó por su parte que la administración Bush quiere que la firma se celebre cuanto antes a fin de dejar en claro su compromiso con la seguridad fronteriza y portuaria.
"Tenemos que ser cuidadosos.
Fines electorales
El congresista republicano por Iowa, Steven King, no dejó lugar a dudas de la intención de explotar la firma de la ley con fines electorales, algo que requieren en una elección en que las proyecciones apuntan les será desfavorable.
"Una ceremonia pública de firma, con la mayor cantidad de fanfarria y en lugar de mucha exposición sería la mejor cosa que el presidente podría hacer para ayudar a los republicanos que están teniendo problemas para su reelección", señaló.
Construcción de muro
Bush anunció la semana pasada su intención de firmar cuanto antes la ley que autoriza la construcción de un muro de mil 120 kilómetros en la frontera con México, cuya aprobación en el Congreso fue denunciada como una maniobra republicana con tintes electorales.
Dos semanas atrás, Bush firmó en Arizona la iniciativa de gastos de seguridad interna que incluyó 1.2 mil millones de dólares para la construcción de bardas dobles, barreras vehiculares y nuevas tecnologías en la frontera con México.
La ley
La ley, que forma parte del presupuesto del Departamento de Seguridad Interna (DHS) 2007, busca fortalecer el control operativo de todas las fronteras y puertos a través de barreras físicas adicionales y bardas y mayor uso de tecnología y vigilancia.
Incluye además fondos para la contratación de mi 500 agentes de la patrulla fronteriza adicionales y para la habilitación de 10 mil espacios de detención para inmigrantes que no sean de ciudadanía mexicana.
También contiene una disposición que criminaliza hasta con 20 años de prisión a las personas que ayuden en la construcción o financiamiento de túneles fronterizos.