Protestas a favor de una reforma migratoria integral del año pasado. (AP)Al igual que otros grupos pro-inmigrantes en todo el país, FIRM instó al presidente de EU, George W. Bush, a que ponga un fin "inmediato" a las redadas y deportaciones que, según afirmó, "están quebrantando a las familias y comunidades, y perjudicando nuestra ya frágil economía".
La movilización nacional, en la que también participan más de un centenar de organizaciones de base, busca mantener la atención de la clase política y de la opinión pública sobre el problema de la inmigración en Estados Unidos.
Reforma migratoria integral
Por ello, una de las demandas de los activistas este jueves será que el próximo presidente de Estados Unidos, sea demócrata o republicano, tome medidas en torno a una reforma migratoria integral dentro de los primeros cien días de su toma de posesión en enero de 2009.
FIRM aseguró que los estadounidenses "están cansados de soluciones parciales para corregir el maltrecho sistema de inmigración, y la reforma migratoria debe ser una prioridad" del próximo Gobierno.
Se calcula que en Estados Unidos viven alrededor de doce millones de inmigrantes indocumentados, y el proyecto para la reforma migratoria quedó sepultado en el Congreso debido a falta de consenso entre demócratas y republicanos.
El presidente Bush fue un fuerte promotor de la reforma migratoria pero no pudo convencer a los congresistas de su partido a a que apoyasen una reforma migratoria el año pasado.
Participación de los inmigrantes
Los activistas consideran que la participación de los inmigrantes en las más de 200 actividades de protesta será inferior a la de 2006, cuando más de un millón de inmigrantes se lanzaron a las calles a exigir la legalización de la población clandestina.
En aquella ocasión, una controvertida ley promovida por el republicano James Sensenbrenner -que convertía en criminales a los indocumentados y a quienes les ayudasen- fue el detonante de las marchas multitudinarias.
Ante presiones políticas, esa ley también quedó enterrada en el Congreso pero, ante la falta de una reforma migratoria, decenas de gobiernos locales y estatales han adoptado diversas medidas policiales para combatir a la población indocumentada.
La reforma y los candidatos En 2007, también hubo protestas pero en menor cuantía. La reforma migratoria, que gozó de un amplio apoyo popular, sigue siendo una prioridad para la comunidad hispana en Estados Unidas.
Sin embargo, no figura ahora de forma prominente en la lista de prioridades de la mayoría de los votantes estadounidenses. La atención de ellos ahora está centrada en la incertidumbre económica que atraviesa el país y qué soluciones ofrecen los candidatos presidenciales en liza.