Como Salas, gran parte de los activistas estaban descontentos con el contenido del proyecto de reforma migratoria que el jueves acordaron presentar a la Cámara del Senado legisladores demócratas y republicanos.
"La reforma que acordaron hoy(jueves) en Washington no va a permitir la legalización de todos nosotros, somos 12 millones sin papeles y tenemos que dejarnos escuchar", advertía por altavoz un portavoz comunitario.
El acto acabó después de las 20h30 en el Parque MacArthur, donde el 1 de mayo se produjeron violentos incidentes con miembros de la policía y que fue uno de los motivos del acto. "Todo ciudadano tiene derecho a expresar sus ideas contra el gobierno, la calle pertenece a todos. Todo el mundo tiene derecho a protestar pacíficamente en Los Ángeles", dijo ante la multitud Villaraigosa antes de iniciar la marcha.
Rechazo a la represión del 1 de mayo
Líderes católicos, judíos, evangélicos, portavoces de comunidades hispanas y coreanas e incluso populares locutores que el 1 de mayo no habían apoyado el boicot convocado por los grupos más radicales de los inmigrantes en todo Estados Unidos participaron en esta manifestación.
La red Multi-Ethnic Immigrant Workers Organizing Network (MIWON), la coalición We Are America (Somos Estados Unidos) y Chirla recalcaron que las manifestaciones seguirán hasta que no se apruebe una ley migratoria amplia y se favorezca la legalización "sin multas ni repatriaciones temporales de los trabajadores indocumentados".
El 1 de mayo, en el marco de una jornada de protestas de inmigrantes en varias ciudades de Estados Unidos, la policía de Los Angeles dispersó una concentración pacífica en el parque MacCarthur, disparando 240 balas de goma y dando porrazos a decenas de personas, entre ellos al menos siete periodistas.
Una país "hecho para inmigrantes"
"Vine porque soy inmigrante, vengo de una familia de inmigrantes, porque este país está hecho por inmigrantes y porque no tenemos que permitir que la policía actúe contra acciones pacíficas de la comunidad", dijo a la AFP el actor de Apocalypse now Martin Sheen.
En California más de la tercera parte de la población de unos 37 millones de habitante es de origen hispano, en su mayoría clase trabajadora y un gran número forman parte de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.
El jueves, demócratas y republicanos llegaron a un acuerdo sobre una reforma migratoria en el Senado que permitiría regularizar a millones de indocumentados, aunque su aprobación por el pleno de esa Cámara todavía no está asegurada.