La declaración, emitida en el estado de Pensilvania donde Obama realiza su campaña, indicó sin embargo, que cualquier decisión debería tomarse poco antes de la iniciación de los juegos en agosto.
"El boicot a las ceremonias de inauguración debería mantenerse firmemente entre las opciones, pero la decisión tendría que tomarse poco antes de los juegos", expresó.
"En nuestra política hacia China, no hemos sido bastante coherentes o enérgicos, no sólo en lo que se refiere a resolver el problema del Tíbet de manera adecuada, sino también en lo que se refiere a Sudán, un país involucrado en el genocidio contra el pueblo de Darfur", indicó.
Hillary Clinton coincidió con Obama
Previamente, su rival por la candidatura demócrata Hillary Clinton había planteado también la posibilidad de que Bush boicotee los juegos olímpicos, pero no sugirió un momento para tomar esa decisión.
Bush proyecta asistir a las ceremonias de inauguración de los juegos y hasta ahora se ha resistido a las presiones para cambiar sus planes ante las medidas tomadas por China contra los manifestantes tibetanos.