McCain empleó durante siete meses, entre agosto y febrero pasado, el avión de una empresa encabezada por su esposa, Cindy Hensley McCain, y pagó por ello sólo 241.149 dólares, cantidad que supone una pequeña parte de lo que normalmente costaría, según los expertos consultados por el rotativo neoyorquino.
Leyes y normativas
Una portavoz de McCain, Jill Hazelbaker, afirmó que el candidato "cumplió cuidadosamente en todo momento con todas las leyes y normativas de la Comisión Electoral Federal sobre los viajes por vía aérea y pagó los pasajes exactamente tal y como exigen esa normativas".
La ley prohíbe a las empresas prestar servicios a los candidatos sin cobrarles todas las tarifas normales, pero excluye de esta prohibición las empresas de los propios candidatos o de sus familiares inmediatos.
Aportaciones de las empresas a las campañas electorales
McCain, senador por Arizona, ha sido un destacado proponente de medidas para restringir las aportaciones de las empresas a las campañas electorales, para impedir el tráfico de influencias.
El senador ha asegurado que en su campaña no pensaba aprovecharse de la gran fortuna de su esposa, heredera de la empresa cervecera fundada por su padre, Jim Hensley, ahora fallecido.
El avión empleado por McCain, un reactor con capacidad para ocho pasajeros, pertenece a King Aviación, empresa cuya propietaria es la gran cervecera Hensley & Company, de la cual Cindy Hensley McCain es presidenta.