La contribución media de los 100.000 nuevos donantes a la campaña presidencial de Hillary fue de diez dólares.
La nueva inyección de fondos llega en el momento adecuado, ya que dos días antes de las primarias en Pensilvania la campaña informó de que sólo le quedaban nueve millones de dólares en efectivo y que sus deudas eran de 10 millones.
La senadora demócrata ha utilizado los resultados de Pensilvania para hacer hincapié en su capacidad para ganar en estados más grandes y cruciales como California, Nueva York y Texas, a diferencia de Obama que triunfa en estados pequeños.