Richardson, el único precandidato de origen hispano, afirmó que en los últimos días ha platicado con ambos aspirantes que encabezan la nominación demócrata, pero aún no ha tomado una decisión sobre su respaldo porque no quiere afectar en este momento el debate.
En ese sentido se declaró molesto porque el tema migratorio ha sido "satanizado" y el pueblo estadunidense no tiene todos los detalles sobre la necesidad de un plan comprensivo de legalización para 12 millones de inmigrantes indocumentados que están en el país.
Abandono de su carrera por la presidencia
Dijo sentirse triste por salir de la carrera presidencial pero satisfecho porque logró colocar en el centro del debate el retiro de las tropas estadunidenses de Irak, las reformas a la educación para los latinos y su programa de energía renovable.
"No tenía recursos para seguir y no quería tener una campaña mala en un estado latino, porque nuestra comunidad necesita candidatos fuertes y aunque yo tenía toda la intención de seguir no se puede hacer una carrera sin recursos", argumentó.
Como hispano, Richardson agregó un elemento de diversidad inédito a la contienda demócrata, que incluye por primera vez también a una mujer (Clinton) y a un afroamericano (Obama).