La victoria, coinciden los analistas, no cambiará una situación que se presenta adversa para Clinton, que ha ganado en menos estados, tiene menos delegados, menos votos populares y menos dinero que el senador por Illinois Barack Obama.
Los delegados en juego
Según el último recuento de CNN, Obama está a 141 delegados de conseguir la nominación, mientras que Clinton precisa el apoyo de 317. La senadora no logrará ese respaldo en las cinco primarias restantes, donde sólo hay 189 delegados en juego.
Alrededor de 250 de los miembros de ese exclusivo club todavía no se han pronunciado. Lo lógico es que los "superdelegados" refrenden la voluntad popular y apoyen al candidato con más votos, pero Clinton no da su guerra por perdida.
Intentará convencer a los ‘superdelegados’
La senadora, de hecho, se reúne hoy con varios 'superdelegados' en Washington, aunque su campaña no ha hecho públicos los nombres de los funcionarios con los que se verá.
El argumento que esgrimirá, según dejó claro durante el discurso tras su victoria en Virginia Occidental, es que Obama es incapaz de atraer a la clase trabajadora blanca, un grupo que resultará clave en las elecciones generales del 4 de noviembre.
Además, la senadora recordó que es ella y no su rival, la que gana en estados como Ohio, Pensilvania o Florida, que cambian su patrón de voto en las elecciones a diferencia de otros estados que se mantienen fieles a sus tendencias republicanas o demócratas, y pueden por ello ser decisivos.
Obama en busca del voto obrero blanco
Obama, por su parte, parece decidido a superar sus debilidades y se trasladó a Michigan donde lanzó un mensaje destinado a la esquiva clase obrera blanca, que según distintos expertos se resiste a votarle en gran parte por motivos raciales.
El senador prometió que invertirá 200 millones de dólares al año si llega a la Casa Blanca para revitalizar al sector manufacturero del país.
En Detroit, sede de la industria automovilística estadounidense, señaló que creará lo que definió como un "fondo manufacturero" para impulsar las industrias que mantengan puestos de trabajo en lugar de trasladarlos a otros países con mano de obra barata.
Opinión de los expertos
Mientras tanto, expertos electorales como Thomas Schwartz, de la Universidad Vanderbilt (Tennessee), señalan que Hillary Clinton demostró en Virginia Occidental que es "fuerte donde Obama es débil", lo que la convierte, dijo, "en una buena candidata a la vicepresidencia".
Erwin Hargrove, otro profesor de Vanderbilt, reconoce que la complementariedad es clara pero duda que Clinton acepte el puesto de "segundona". "Realmente lo dudo.
No creo que quiera ser segunda", apuntó Hargrove, quien aventura que la senadora seguirá luchando por la candidatura presidencial demócrata hasta el último minuto: "de ser necesario hasta la convención" que se celebrará en Denver (Colorado) en agosto.