Chelsea, de 28 años, estuvo de campaña estos últimos días en Puerto Rico, donde el partido demócrata celebrará sus primarias el próximo día 1, para participar en una serie de mítines en nombre de su madre.
Desde que se incorporó a la campaña, el año pasado, ha asistido a centenares de mítines por todo el país, sobre todo en campus universitarios, en representación de la senadora por Nueva York, a la que siempre se refiere como "mi mamá".
Chelsea ha ayudado a su madre a arañar votos entre los jóvenes, en una carrera por la candidatura demócrata a la presidencia en la que Hillary se encuentra, cuando sólo faltan por celebrarse cinco primarias, por detrás de su rival en número de votos y delegados, así como en recaudación de fondos.
Apoyando a sus padres
No es la primera ocasión en la que un vástago de un aspirante presidencial participa en la campaña de su padre o su madre. Hace cuatro años, Jenna, la hija del presidente George W. Bush, ya intervino en algunas ocasiones en favor de su progenitor.
En 2000, Karenna Gore, entonces de 27 años, fue una de las principales asesoras de su padre, Al Gore.