"He actuado de una manera que he violado las obligaciones hacia mi familia, y que de alguna manera quebranta mi sentido del bien y del mal", dijo Spitzer en una comparecencia pública junto con su esposa Silda, en la que no respondió a preguntas.
"Política de ideas"
El gobernador, de 48 años, casado desde hace 21 y padre de tres hijas, no aludió a la posibilidad de dejar su cargo, y sí señaló que creía que "la política a largo plazo no es sobre los individuos, sino sobre ideas".
Spitzer dio a entender que considera el asunto algo privado y admitió su decepción por lo que considero "un fracaso" personal.
"Ahora me voy a dedicar a recuperar la confianza de mi familia", señaló el político demócrata, el primero de su partido que llegó a la gobernación de Nueva York tras doce años de gobiernos republicanos en ese estado.