El informe concluye que violó catorce normas éticas de la Institución Smithsonian, un complejo de museos localizados principalmente en Washington y administrado por el Gobierno federal, que le da la mayoría de su financiación.
Gastos excesivos y lujo innecesario
Por ejemplo, O'Leary pasó la cuenta de una limusina que alquiló para llevar a los miembros del consejo de asesores del Centro Latino de las oficinas de administración del Smithsonian al Museo de Historia Natural, una distancia de poco más de dos manzanas.
El informe fue completado a finales de noviembre y O'Leary abandonó su cargo en febrero.
Declaraciones de O´Leary
O'Leary, que tiene ciudadanía colombiana y estadounidense, reconoció en un correo electrónico que envió al periódico haber pedido entradas para actos, pero afirmó que suponían "una oportunidad para hacer contactos importantes".
También recalcó que todos sus viajes fueron autorizados por sus supervisores. No obstante, el informe concluyó que sus gastos fueron "excesivos".
O'Leary, por ejemplo, insistía en quedarse en hoteles de alto nivel como el Conrad, el Ritz Carlton o el Four Seasons, aunque no dieran descuento a funcionarios públicos. También pagó frecuentemente más caro por las habitaciones por reservarlas en el último minuto.
El informe de la investigación
Preguntada por ello por los investigadores, O'Leary dijo que los contactos latinos con los que se reunía "no operan con la misma concepción del tiempo a la que está acostumbrada todo el mundo. En muchas culturas latinas las gestiones se hacen en el último minuto".
El informe cita otras numerosas violaciones de las normas.
Pasó la cuenta al Smithsonian por una estancia en un ‘spa’ de Los Ángeles que le cobró 335 dólares, por ejemplo. También afirma que en un viaje a España una organización le dio 1.028 dólares por sus gastos, de lo que no informó a la Institución Smithsonian, a la que O'Leary pasó recibos por valor de 1.242 dólares por sus desembolsos durante el viaje.
Tras la investigación, O'Leary devolvió a la Institución 2.066 dólares por ese incidente, así como por facturas que envió al Smithsonian por los gastos que realizó en un hotel de Miami y el costo de transportar de vuelta a su casa muebles que anteriormente había donado a la Institución.
Tráfico de influencias
El informe también concluye que O'Leary intentó que la Institución diera un contrato a un amigo suyo.
O'Leary fue contratada en 2005 para organizar exposiciones y actos sobre la cultura latina en los museos del Smithsonian por Lawrence Small, entonces secretario de la entidad.
Small renunció en marzo de 2007 tras otra investigación que reveló gastos excesivos en viajes en aviones privados y limusinas, y en regalos. Pero el ejemplo no hizo que O'Leary cambiara su comportamiento y muchas de sus presuntas violaciones de las normas ocurrieron después de la salida de Small.
Desde la renuncia de O'Leary el Centro Latino del Smithsonian está dirigido de forma interina por Daniel Sheehy, un etnomusicólogo especializado en sonidos tradicionales de América Latina.