Abraham afirmó que los procedimientos son "poco más que una validación de las determinaciones previas (por parte del Pentágono) de que los detenidos en Guantánamo son combatientes enemigos y que, como hemos oído tantas veces, se presume que son terroristas que pueden ser encarcelados de forma indefinida".
Las declaraciones
Abraham declaró que durante los seis meses que trabajó en la revisión de los casos, las decisiones de las juntas estuvieron basadas en "información vaga, generalizada, antigua y de poco valor como prueba".
"Cuando nuestra junta puso en duda la evidencia, nos dijeron que asumiéramos que era cierta", explicó al Comité de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes.
Las llamadas "Juntas Militares de Revisión del Estatuto de los Combatientes", compuestas por tres militares designados por el Pentágono, han revisado los casos de cada uno de los detenidos para determinar si debían ser puestos en libertad o mantenidos en prisión indefinidamente.