Los demócratas, mientras tanto, criticaron que el inquilino de la Casa Blanca confíe en la falta de acción para corregir el problema.
Bush insistió en su discurso radiofónico semanal en que el programa de estímulo fiscal aprobado recientemente, que pondrá unos 150.000 millones de dólares en los bolsillos de los contribuyentes, debería de insuflar aliento en la economía para el segundo trimestre del año y tener un impacto todavía más visible en el tercero.
La economía ha superado a la guerra de Irak
A pesar de eso, advirtió contra un exceso de acción, sobre todo para enmendar la grave crisis en el sector hipotecario. "Si decidiésemos perseguir algunas de las soluciones gubernamentales que escuchamos en Washington, agravaríamos un problema complicado y acabaríamos dañando a más propietarios de los que ayudamos", afirmó en su alocución semanal.
La economía ha superado a la guerra de Irak como la principal preocupación de los votantes en el actual año electoral, ante las pérdidas de empleos, el incremento de los precios del petróleo, la crisis crediticia y las turbulencias en Wall Street.