Bush afirmó que el alza de la gasolina le "preocupa mucho" porque es como un "impuesto para la gente trabajadora".
Los contratos para junio de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) tocaron un máximo histórico 120,21 dólares por barril, 3,89 dólares más que al cierre del viernes.
Otras iniciativas prevén el cobro de un impuesto especial y único a las petroleras, apoyado por Clinton y su rival en la carrera presidencial Barack Obama; la instalación de nuevas refinerías, el aumento del suministro para los consumidores, la construcción de nuevas plantas nucleares y perforar en Alaska, una idea respaldada por Bush.
"Analizaremos algunas de estas sugerencias, pero la clave está en que pensemos (en una solución) a largo plazo para Estados Unidos, que diversifiquemos las fuentes energéticas y que seamos sabios y construyamos nuevas refinerías y aumentemos el suministro para los consumidores estadounidenses", dijo Bush en la entrevista.
Sin solución a corto plazo
El gobernante afirmó que es un problema "tremendamente difícil" para las familias trabajadoras y que entiende por qué la gente decide no viajar tanto para no perjudicar su presupuesto.
"Dependemos demasiado de la importación de petróleo y necesitamos explorar más en casa", explicó.
Una manera de solucionar este problema es, según Bush, devolver a los ciudadanos parte de sus impuestos, en referencia al paquete de 150.000 millones de dólares aprobado por la Casa Blanca para aliviar los efectos de la crisis en los hogares y que las familias ya han comenzado a recibir.
"Esto debería ayudar", afirmó el presidente, a la vez que expresó su deseo de que el Congreso "envíe una señal" y haga permanente la rebaja de los impuestos para que haya "consistencia" a lo largo del tiempo y pueda ayudar a la economía familiar de los estadounidenses.