En el texto, llamaron a Rusia a deponer su rechazo a la iniciativa y a aceptar las ofertas de la OTAN y Estados Unidos de cooperar en su construcción e instalación.
La República Checa, en cuyo territorio se colocará un radar del escudo antimisiles, señaló que a principios de mayo próximo se podrá oficializar un acuerdo con Estado Unidos al respecto.
El rol de liderazgo de Estados Unidos en la OTAN parecía haber quedado debilitado, luego que pese a la insistencia de Bush, la alianza atlántica rechazó iniciar el proceso de adhesión de Ucrania y Georgia por la oposición de Rusia.
Pese a que Bush señaló que la OTAN "debe estar de puertas abiertas a todas las nuevas democracias", la presión de Rusia, sumada a los problemas internos de las dos ex repúblicas soviéticas, caló más fuerte en los países de la Unión Europea, que optaron por enviar a Ucrania y Georgia a la sala de una espera indefinida.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, señaló este jueves que la alianza ofrecerá a Ucrania y Georgia "un compromiso intensivo (.) Hoy acordamos que esos países serán miembros de la OTAN.
Tiempo para la adhesión
Esto ya es algo". Por su parte, la canciller federal alemana Angela Merkel señaló que "nadie vetó el ingreso (de ambos países), pero tenemos que darles tiempo para que cumplan los requisitos (para la adhesión).
En ese sentido, no hubo desacuerdos entre los aliados". "Tenemos muy claro que ni Rusia y ni otros países deben influir en nuestras decisiones", insistió Merkel en el segundo y penúltimo de trabajos de la Cumbre de Bucarest.
El mandatario Bush tampoco logró despejar la oposición de Grecia a que Macedonia se adhiera a la OTAN. La alianza atlántica señaló que su ingreso se podría concretar hasta que Macedonia no resuelva la disputa que mantiene con Grecia desde 1991, cuando proclamó su independencia, debido a el segundo país tiene un territorio con el mismo nombre.
Mientras tanto, Croacia y Albania celebraban esta tarde su primer paso hacia su adhesión a la OTAN, que realizará su próxima cumbre en abril de 2009 en Estrasburgo y Kehl, en la frontera franco-alemana, coincidiendo con el 60 aniversario de la alianza atlántica.