A diferencia de lo ocurrido en otros contactos previos con Calderón, en el acto Bush no se refirió ni al aporte de los inmigrantes mexicanos a la economía de su país, ni a su iniciativa de lograr una reforma migratoria, que fracasó el año pasado después de que la sepultara el Congreso estadounidense.
El mandatario mexicano pareció recordárselo en la ceremonia al subrayar que sus compatriotas que trabajan en EU contribuyen con 635.000 millones de dólares a la economía de ese país, es decir, casi el 5 por ciento de su Producto Interno Bruto, dijo.
Después, al salir de una reunión bilateral Calderón le reclamó a Bush trabajar juntos para lograr una solución "comprensiva e integral" al tema migratorio, mientras el gobernante estadounidense volvía a omitir el asunto, que en realidad está en manos del Congreso que salga elegido a finales de año en Estados Unidos.
La iniciativa Mérida
En cambio, Bush prefirió instar al Legislativo a que apruebe pronto la Iniciativa Mérida, que prevé un fondo de ayuda de 1.400 millones de dólares para México y Centroamérica en los próximos tres años.
El proyecto ha recibido fuertes críticas de algunos sectores mexicanos que ven en la propuesta un intento de repetir en México el Plan Colombia.
Sobre ese asunto, Calderón agradeció a Estados Unidos los esfuerzos realizados en la lucha contra el comercio ilegal de armas de EU a México, con la detención de algunos traficantes en las últimas semanas.
Este problema es señalado en México como una de las causas principales del aumento de la violencia del crimen organizado, que este año se ha cobrado la vida de unas 900 personas y en 2007 de 2.700.
Defensa del TLCAN
Por otra parte, Bush y Calderón realizaron una férrea defensa del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lanzado en enero de 1994, al sostener que el convenio ha generado miles de empleos y disminuido la emigración de mexicanos a Estados Unidos.
Por último, el presidente estadounidense encontró un firme aliado a sus políticas de apertura comercial en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, en un acto en el que volvió a insistir en que el Legislativo apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia.
La cumbre norteamericana concluye este martes con una rueda de prensa y una declaración conjunta de Calderón, Bush y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, que mantuvo reuniones bilaterales con los dos anteriores.
Harper acordó con Calderón profundizar sus convenios bilaterales de movilidad laboral con la futura puesta en marcha de tres programas pilotos para equiparar a los trabajadores de ambos países y que abarcará los sectores de la construcción, el turismo y los servicios financieros.