El general Castro indicó en el VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba que las condenas han sido sustituidas por penas de cadena perpetua o de 30 años.
"Los sancionados -entre ellos varios centroamericanos- en su mayoría cometieron delitos comunes de máxima gravedad, esencialmente contra la vida. Son crímenes que si volviéramos a enjuiciarlos, resultaría difícil no aplicarles la misma pena", señaló el presidente.
Ejecución de tres secuestradores cubanos
Raúl Castro se refería a la ejecución de tres secuestradores cubanos que capturaron una pequeña embarcación de pasajeros en el puerto de La Habana sin que entonces se produjeran heridos.
Los salvadoreños Raúl Ernesto Cruz León y Otto René Rodríguez Llerena están condenados a muerte desde 1999 por esos atentados, pero Castro habló solo de un ciudadano de ese país.
Condenado por asesinato
El tercer caso es el del cubano-americano Humberto Real Suárez, condenado en 1996 por el asesinato, dos años antes, de Arcelio Rodríguez, funcionario del Partido Comunista.
"Solo puedo afirmar, dentro de nuestras prerrogativas, que la decisión final del Consejo de Estado no estará en contradicción con la política expresada anteriormente", dijo el general.
Raúl Castro reconoció que se trata de un "asunto sensible y hasta polémico" y afirmó que la decisión se ha adoptado "no por presiones, sino como un acto soberano en consonancia con la conducta humanitaria y ética que caracteriza a la revolución cubana desde sus inicios".
"Conociendo, además, que el compañero Fidel es favorable a eliminar, cuando existan las condiciones propicias, la pena de muerte por cualquier tipo de delito, y se opone a los métodos extrajudiciales que algunos países bien conocidos practican impunemente", explicó.
No se suprime la pena capital del código penal
No obstante, precisó que esta decisión "no significa que suprimamos la pena capital del código penal".
"En diversas ocasiones hemos discutido sobre el tema y siempre ha prevalecido el criterio de que, en las actuales circunstancias, no podemos desarmarnos frente a un imperio (Estados Unidos) que no cesa de acosarnos y agredirnos", agregó.
Como el "terrorismo contra Cuba ha gozado de total impunidad en los Estados Unidos", dijo Castro, resultaría "ingenuo e irresponsable renunciar al efecto disuasivo que provoca la pena capital en los verdaderos terroristas, mercenarios al servicio del imperio".
"Cuba entiende y respeta los argumentos del movimiento internacional que propone su eliminación o moratoria. Por esa razón nuestro país no ha votado contra tales iniciativas en las Naciones Unidas", indicó.