Una fuente de la Embajada española en La Habana confirmó que la carta de Zapatero, fechada el pasado 28 de enero, fue entregada a Pollán.
Pollán mostró los originales de ambas cartas en el quinto aniversario de la detención de su esposo y otros 74 disidentes, en la oleada represiva de la primavera de 2003.
La lucha de las Damas de Blanco
La misiva de Zapatero manifiesta "nuevamente" su "admiración por la tenaz labor que realizan las Damas de Blanco", familiares de los 75 opositores detenidos, y les expresa "el reconocimiento del Gobierno de España por el ejemplo de dignidad y coraje" que encarnan.
"Admiro su coraje y determinación en revelar estas realidades al mundo a pesar del alto riesgo. Espero que su testimonio atraiga mayor atención a la indiferencia del régimen cubano por los derechos humanos", agrega el presidente de Estados Unidos. "Su compromiso con una Cuba libre -prosigue Bush- es una inspiración para nosotros".
Quinto aniversario de las detenciones
Pollán dio a conocer las cartas como parte de las protestas de las Damas de Blanco en el quinto aniversario de las detenciones, que causaron que la Unión Europea (UE) aplicara sanciones a Cuba, suspendidas, pero no anuladas en 2005.
De los 75 detenidos en 2003, 55 siguen en la cárcel, uno falleció y 19 fueron excarcelados por razones de salud, de los cuales cuatro viajaron a España en febrero pasado.
Vestidas todas de blanco, en señal de que su actitud es pacífica, las familiares de los apresados marcharon el viernes pasado por el centro de La Habana hasta el Ministerio de Justicia y dejaron una carta dirigida al fiscal general, Juan Escalona, en la que piden la libertad de sus parientes.
Marcha de las Damas de Blanco por La Habana
La carta denuncia que los disidentes "están privados de libertad sin haber cometido delito alguno, pues se limitaron a expresar sus opiniones libremente y reclamar el respeto a los derechos humanos".
El sábado intentaron llegar a la Plaza de la Revolución, pero les cerraron el paso agentes y partidarios del Gobierno, y el domingo 55 de ellas asistieron a una misa en la iglesia de Santa Rita, en el barrio de Miramar, y marcharon por su avenida principal.
Las mujeres llevaban en la espalda carteles con el número 55, para indicar los familiares que siguen presos.