Es muy difícil hablar del orgasmo, ya que ni siquiera los científicos han logrado definir y concretar claramente el concepto. Desde un punto de vista fisiológico podemos ofrecer una descripción de lo que hasta ahora se ha podido constatar.
El concepto de orgasmo no se puede utilizar como medida para valorar la satisfacción sexual de una persona, ni durante el coito, ni durante la masturbación, ni a lo largo de cualquier conducta sexual. La valoración de esa sensación que llamamos orgasmo, es absolutamente subjetiva e individual.
El orgasmo viene marcado por el final del periodo de intumescencia y en él se encuentran presentes el cuerpo y la mente.
Fenómenos genitales
¿Qué factores intervienen?Desde el punto de vista fisiológico y a nivel genital, el orgasmo es fundamentalmente un reflejo.
Los centros neurológicos que intervienen son fundamentalmente, la médula espinal, el tronco del encéfalo y el sistema límbico.
A nivel motor se pueden observar dos fases claramente diferenciadas que incluso pueden darse la una sin la otra, por ejemplo, se puede eyacular y no sentir un orgasmo.
Primera fase:
En el varón produce especialmente la contracción del canal deferente, vesículas seminales, próstata y uretra. Esto hace que sea posible la progresión del esperma.
En la mujer se produce la contracción del útero y del tercio superior de la vagina.
Segunda fase:
En el varón se produce la contracción rítmica de los músculos del perineo, produciéndose la expulsión del semen.
En la mujer se produce la contracción rítmica de los músculos del perineo y del tercio superior de la vagina.
Con esta segunda fase se completa el circuito orgásmico.
Fenómenos extragenitales
En líneas generales se acentúan los fenómenos descritos en el período de intumescencia:
- Aumenta el enrojecimiento de la piel, haciéndose más evidente en la mujer que en el varón.
- Se producen espasmos y contracciones involuntarias a nivel muscular.
- Se acentúa la taquipnea, aumentando considerablemente el ritmo respiratorio.
- Se eleva la presión sanguínea.
- Aumenta la taquicardia pudiendo llegar a 180 latidos por minuto.