El posparto, un periodo de transición a la normalidad

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El puerperio, o el posparto, es el periodo que se extiende desde el final del parto hasta seis semanas posteriores. Son, en definitiva, los días que necesitará el organismo para recuperarse.

Comienza una fase de adaptación física y también psicológica: debes prepararte para asumir los cambios que aparecerán en tu vida desde ahora. Lo principal durante estos días es que descanses. Para recuperarte, es esencial dormir y reposar. Si el bebé no te deja hacerlo por las noches, puedes y debes aprovechar los muchos momentos de descanso que él tenga a lo largo del día. Deja en segundo lugar las tareas de la casa. Primero tú y tu hijo. Luego lo demás.

Para ayudarte en la recuperación, los expertos han desarrollado una serie de ejercicios muy eficaces para recuperar la tonicidad muscular y ayudarte a recuperar poco a poco la línea. Nada de dietas hipocalóricas, especialmente si estas dando de mamar al bebé, y nada tampoco de gimnasia a todas horas. Lo que has ganado en nueve meses tendrás que perderlo poco a poco. A las seis semanas del parto deberás ir a la revisión ginecológica donde el médico verificará la involución de los órganos genitales. Examinará los senos, la pared abdominal y el periné. Debes indicarle cualquier anomalía, molestia o dudas que tengas

Las primeras horas después del parto

Nada más finalizar el parto, lo más frecuente es que te lleven a tu habitación donde te indicarán que permanezcas tumbada boca arriba con las piernas extendidas al menos durante tres horas. Puede que el bebé permanezca contigo estos primeros momentos, pero es posible que se quede en el nido para que los neonatólogos lo observen con tranquilidad.

El útero

El útero tiene que contraerse para evitar que pierdas demasiada sangre. Por esta razón, te mantendrán el goteo con oxitocina para favorecer las contracciones. El ginecólogo o la matrona vigilarán durante las primeras horas que el útero esté duro y que el sangrado sea normal.

Los loquios

Siempre se sangra después del parto, aunque este haya sido con cesárea. Se trata de pérdidas formadas por sangre y secreciones del interior del útero, del cuello y de la vagina. En las primeras horas son más abundantes, de color rojizo y es muy probable que aparezcan coágulos. No debes utilizar tampones durante los primeros días. Te recomendarán unas compresas de algodón, sin nada de celulosa, al menos mientras estés en el hospital.


Redacción Mujer
11/7/2008