Embarazo a los 35: ¿Un mayor control médico?
Placenta previa, mayor número de cesáreas, problemas durante la gestación... todos estos riesgos son más frecuentes en embarazadas mayores de 35 años. ¡Descubre cuáles son los cuidados para que todo salga bien!
Si todo va bien, las consultas se sucederán como en todos los embarazos, pero es posible que a causa de la edad las visitas al ginecólogo sean más frecuentes.
Las pruebas a realizar irán encaminadas a detectar posibles malformaciones congénitas y a comprobar el estado de salud de la madre.
Aumento de trisomías cromosómicas
Ecografías
Por sistema, se recomienda realizar una por trimestre. La que se realiza entre la semana 11 y la 14 mide el pliegue nucal. Si esta parte de la nuca tiene un tamaño aumentado es un indicador de síndrome de Down. La amniocentesis se encargará de confirmar el diagnóstico. La ecografía realizada entre las semanas 18-20, es importante para detectar malformaciones congénitas físicas.
Triple screening
Se trata de una prueba de realización muy sencilla (basta un análisis de sangre materna) que detecta la presencia de tres hormonas: la alfafetoproteína (AFP), la gonadotropina coriónica (Gch) y el estriol no conjugado (iE). Los valores se cotejan en una tabla en la que también se tiene en cuenta la variable de la edad de la madre. Dependiendo de los resultados, puede recomendarse una prueba más segura para detectar las anomalías cromosómicas: la amniocentesis, o una ecografía de alta resolución para detectar otros defectos congénitos si los valores de la alfafetoproteína son altos.
Amniocentesis
En nuestro país, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda realizar una amniocentesis a todas las mujeres embarazadas mayores de 36 o 38 años (depende de los planes de cada Comunidad Autónoma). Se trata de una prueba invasiva, es decir, se invade el útero para extraer una muestra de líquido amniótico y analizar las células del feto. Sirve para detectar, no sólo el síndrome de Down, sino otras muchas anomalías cromosómicas. La prueba no es dolorosa y dura pocos minutos.





