Consigue dejar de fumar por tu bien y el de tu bebé
Bien es sabido que el tabaco es nocivo para la salud. Enfermedades tan graves como el cáncer o los infartos pueden aparecer tras su consumo. Ahora que estás embarazada, piensa que puedes dejar de fumar. Nunca como durante el embarazo tendrás mejor estímulo para dejar el hábito del tabaco. Será tu primera demostración de amor hacia tu hijo.
Mujeres fumadoras
Todos sabemos que el tabaco es nocivo para la salud y responsable del aumento de cáncer de pulmón y de otros tipos de cáncer, de problemas respiratorios y circulatorios y representa la principal causa de muerte prematura en el mundo. Además, el consumo crónico de tabaco constituye un problema social que repercute y afecta a todos los sectores de la población.
Hace 15-20 años, las compañías tabaqueras dirigieron las campañas publicitarias a captar a la mujer joven hacia el consumo del tabaco. Ello ha condicionado un importante aumento del tabaquismo en la población femenina y, en consecuenca, han aumentado también patologías de gravedad para la mujer muy evidentes. Así, podemos destacar que en muchos países industrializados el cáncer de pulmón es la principal causa de muerte entre las mujeres (supera al cáncer de mama); que el tabaco predispone al cáncer de cuello de útero; que favorece el desarrollo de problemas cardiovasculares, bronquitis crónicas y enfisemas pulmonares; que el tabaquismo asociado con anticonceptivos orales multiplica por diez los riesgos de infarto de miocardio; que condiciona un adelanto de la menopausia, al alterar la producción de hormonas femeninas y que favorece la osteoporosis (descalcificación de los huesos) en las mujeres menopáusicas.
Tabaco y embarazo
Para las embarazadas, fumar constituye un riesgo añadido por las consecuencias negativas que tiene para la salud del bebé. El Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud dice que uno de cada cinco niños perdidos se hubiera salvado si sus madres no hubieran fumado.
Durante el embarazo, el tabaco no sólo te afecta a ti sino que tiene también efectos sobre tu bebé. Sus componentes nocivos atraviesan la barrera placentaria y producen efectos peligrosos sobre la salud de tu hijo. Si no quieres, simplemente, dejar de fumar en los meses en los que dura tu embarazo ten en cuenta que tu hijo sufrirá, sin querer, las consecuencias: Puede tener menor peso de nacimiento, tiene más posibiliadades de que nazca prematuro, aumenta la posibiliada de sufrir abortos espontáneos, además de desprendimiento prematuro de placenta y de mortalidad perinatal (muerte en los siete primeros días de vida).
Nunca como durante el embarazo tendrás mejor estímulo para dejar el hábito del tabaco. Será tu primera demostración de amor hacia tu hijo.
¿Cómo puedo dejar de fumar?
Actualmente existen muchos métodos que ayudan a los fumadores a dejar de fumar. Algunos de ellos se valen de fármacos o de sustitutos de la nicotina en forma de parches o chicles. Se ha demostrado su eficacia, pero mientras estés embrazada no podrás llevar a cabo estos tratamientos.
Cuentas sólo con la fuerza de voluntad y con la ayuda de algún tipo de psicoterapia para dejarlo. De cualquier manera, piensa que las modernas ecografías han permitido visualizar la cara que pone tu bebé dentro del útero cada vez que fumas: frunce el ceño, abre la boca en un gesto de asco y se mueve agitado. Y no olvides que el tabaquismo durante el embarazo está relacionado con la muerte súbita durante del lactancia y con una mayor propensión a contraer cáncer durante la infancia. ¿Son pocas estas razones?





