Consigue dormir mejor durante el embarazo
Así como durante los primeros meses del embarazo la mayoría de las mujeres tienen exceso de sueño, durante el tercer trimestre aparece el efecto contrario. La ausencia de sueño conlleva malhumor, cansancio... ¡Ten en cuenta estos consejos para paliar este desajuste!
Los efectos que la falta de dormir trae consigo no son, lógicamente, los mismos para todas las personas. No todas las personas necesitan las mismas horas de sueño, ni dormimos lo mismo todos los días del año. Parece claro que cuando se está enfermo o durante el embarazo se necesitan más horas de descanso. Pero si no consigues dormir las horas necesarias, puedes estar tranquila porque parece que el insomnio no tienen ninguna consecuencia negativa ni en la mujer ni en el bebé. Sólo la sensación de cansancio y nerviosismo que provoca no dormir. El temor a no poder conciliar el sueño agudiza la ansiedad y la excitación, por lo que se produce un círculo vicioso y el problema se agrava cada vez más.
Exceso de peso y problemas psicológicos
Cuando se tiene varios kilos de más no es fácil encontrar una postura adecuada para dormir relajadamente. Durante los últimos meses el exceso de peso dificulta los movimientos y condiciona la comodidad en la cama. Olvídate de dormir boca abajo si lo hacía hasta ahora, y despídete de tumbarte boca arriba. Estas dos posturas no están recomendadas para las embarazadas.
Si duermes boca arriba, el peso del útero recae sobre la espalda, los intestinos y la vena cava inferior, lo que podría agravar los dolores de espalda, las hemorroides, dificultar la digestión y obstaculizar la circulación. La mejor postura es de costado, con un a pierna cruzada sobre la otra con una almohada entre ellas. Los frecuentes dolores de espalda, muchos trastornos circulatorios, los calambres y los sofocos y calor excesivo engrosan la lista de los problemas físicos que te impedirán conciliar el sueño.
Pero muchos expertos creen que la causa más importante de insomnio durante el embarazo es la ansiedad y el temor. Durante esta etapa se suceden demasiados cambios físicos y psíquicos que provocan ansiedad y temor en las mujeres en el mejor de los casos. Hoy sabemos que la famosa depresión posparto puede comenzar mucho antes de que nazca el bebé. La mayoría de los insomnios son pasajeros y están originados por situaciones que suponen un cambio. La imposibilidad de conciliar el sueño es la manera que tiene nuestro organismo de mostrar su resistencia a los cambios que se aproximan.





