¿Cómo cambiará mi vida?: Compartir la experiencia de tener un hijo

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La experiencia de tener un hijo debería ser buscada, deseada con ilusión y compartida por la pareja con el fin de mantener relaciones equilibradas creando las mejores condiciones psico-afectivas que condicionen un embarazo distendido, relajado y esperanzador.

Las dudas, de cualquier tipo, deben ser aclaradas a fin de no enturbiar el proceso. La posibilidad de divertirse, de continuar con normalidad las tareas que antes se realizaban, de buscar en conjunto momentos agradables para compartir, para planificar, para ilusionarse juntos, es algo necesario para la estabilidad emocional de la pareja. Las relaciones sexuales se podrán convenir para determinar en qué condiciones psicoafectivas se realizan y buscar el momento idóneo para que tengan como objetivo la búsqueda de un hijo.

Es importante ser consciente de lo mucho que puede cambiar la vida la llegada de un hijo. Si la relación está lo bastante consolidada, el bebé será el mejor regalo. Pero hay que ser conscientes que las relaciones de pareja cambian irremediablemente. En muchos casos mejoran, aunque los intereses personales se tendrán que modificar en gran medida ante las demandas de un nuevo miembro.

De cualquier manera, compartir la experiencia de tener un hijo siempre será de gran ayuda para la madre. El apoyo de la pareja será esencial en los momentos de dudas, así como la comprensión si se tarda en conseguir el embarazo.

Cómo te cambiará la vida

Tener un hijo es una responsabilidad enorme y lleva implícito gran dosis de sacrificio. Los hijos necesitan de ti para crecer, pero a cambio ellos dan mucho, tanto que para la mayoría de las mujeres la maternidad es lo más importante de su vida.

Hace años (no tantos) las mujeres vivían para tener hijos. Se preparaban para ello y no se planteaban en ningún momento cómo iba a modificar su vida aumentar la familia. Ahora las cosas han cambiado. Desde que se extendieron los medios de planificación familiar, las parejas deciden cuándo y cuántos hijos quieren tener. El perfil de la nueva madre también es distinto: el porcentaje de mujeres jóvenes que trabajan exclusivamente en casa es muy bajo en España. La incorporación de la mujer al trabajo ha provocado que se retrase la edad del primer embarazo, algo que en principio requiere más atención médica, pero que indudablemente provoca que se trate de hijos deseados y concebidos en plena madurez.

 

Los expertos coinciden en señalar que la maternidad cambia aspectos esenciales de la personalidad de la pareja. Son cambios que “merecen la pena”, pero hay que tenerlos en cuenta a la hora de decidir si queréis aumentar la familia.

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Redacción Mujer
11/7/2008