La protagonista de Bandidas desmiente así los rumores que aseguraban que tras su boda secreta con el empresario Francois-Henri Pinault volvería a celebrar la boda, esta vez con todos sus amigos.
El pasado 14 de febrero, Hayek y Pinault pasaban por la vicaría en París, en una discreta ceremonia a la que asistieron apenas una decena de familiares.
Nadie supo de esta noticia hasta días más tarde y ahora los medios aseguraban que aquel acto fue simbólico y que la verdadera boda se celebraría este mes de abril ante cientos de personas.
Sin embargo, la actriz parece muy reacia a este tipo de acontecimientos y ha dicho que nunca haría nada ostentoso en su vida.
"Creo que una boda se trata de amor, amigos, familia y diversión. Gastar millones de dólares en una boda es ridículo y nunca ha sido un sueño para mí. Nunca lo haría", afirmó la actriz.
Hayek nunca se ha dejado llevar por la fama y apenas habla de su vida privada cuando acude a algún evento público. Nadie conocía la relación con su actual marido y el anuncio de un embarazo sorprendió a todos.
Del mismo modo, la única vez que 'aireó' algo sobre su vida privada fue cuando envió una foto de su hija Valentina Paloma a todos los medios, meses después de su nacimiento.